
Casa del Agua es un desarrollo industrial diseñado a la medida de la marca, que integra arquitectura, ingeniería, tecnología, sustentabilidad y diseño en un sistema productivo abierto a la experiencia pública. El proyecto reúne un centro de producción, bodega, cisternas, almacén de materias primas, áreas de máquinas y proceso, laboratorio, oficinas, showroom, tienda-restaurante y un museo del agua.
Diseñado para la captación, almacenamiento, purificación y embotellado de agua pluvial, el edificio hace visible el ciclo hídrico que da origen a la marca. La lluvia es captada por sus cubiertas inclinadas, conducida hacia sistemas de almacenamiento, filtrada, purificada y finalmente embotellada. Dos grandes cisternas resguardan cerca de 900 metros cúbicos de agua, convirtiendo al subsuelo en el corazón operativo del proyecto.
La obra parte de una condición técnica compleja: un terreno conformado por rellenos y con baja capacidad portante, destinado a recibir cargas extraordinarias por el almacenamiento de agua, vidrio, maquinaria y producto embotellado. Para resolverlo, se desarrolló una cimentación profunda mediante pilas de gran diámetro, algunas de más de treinta metros de profundidad, capaces de soportar el peso de la infraestructura y la operación industrial.
El concreto aparente, el block hueco, el acero y el vidrio construyen una estética industrial donde estructura, fachada y acabado forman parte de un mismo lenguaje. Las cubiertas inclinadas conducen el agua hacia una junta central que se convierte en canal y culmina en una gárgola monumental de concreto, pensada como fuente y evento sonoro durante la lluvia.
Arquitectura: Bernardo Quinzaños
Colaboradores: Santiago Vélez, Begoña Manzano, Andrés Suárez, Juan Oltra, Carlos Molina, Cristian Nieves, Xavier Ramirez
Cliente: Invertierra, Uno Punto Uno
Fotografia de Maqueta: Arturo Arrieta