Para una mejor experiencia rota el dispositivo

ES EN

Shala

2026, San Miguel de Allende

Shala se contempla como un espacio para albergar experiencias transformadoras: meditaciones, ceremonias, encuentros introspectivos y prácticas sensoriales capaces de expandir la percepción. Frente a un programa abierto y diverso, la arquitectura evita imponer una simbología específica y se plantea como un contenedor ecuménico: neutral, disponible y profundamente atmosférico.

Su origen conceptual parte de la matemática y la geometría sagrada. El número 12 organiza el proyecto y da forma a un dodecaedro orientado con precisión hacia los ejes cardinales y el campo magnético de la Tierra. La estructura se despliega en doce gajos triangulados que resuelven simultáneamente estabilidad, eficiencia y expresión espacial.

Construido en madera de pino nacional trabajada artesanalmente, Shala se experimenta como el interior de un instrumento: una envolvente donde geometría, materia y sonido construyen una atmósfera inmersiva. La cubierta refuerza su carácter escultórico mediante un ritmo continuo de inclinaciones que activa la percepción del volumen.

Shala es una arquitectura abierta a múltiples formas de conocimiento, introspección y transformación. Un espacio donde la precisión geométrica y la experiencia espiritual convergen para elevar el cuerpo, la mente y el espíritu a través del espacio construido.

Créditos

Arquitectura: Bernardo Quinzaños

Colaboradores: Santiago Vélez, Begoña Manzano, Andrés Suárez, Victor Zuñiga.

Estructura de Madera: MICMAC.