
Villalpina propone un masterplan, organizado a partir de la topografía, los claros del bosque y una red de recorridos que conectan vivienda, paisaje y vida comunitaria. El proyecto se concibe como una comunidad residencial integrada a la montaña, donde la naturaleza define la escala, la orientación y la experiencia cotidiana.
Ubicado al norponiente de la Ciudad de México, dentro de una reserva natural protegida de clima templado-frío, el sitio se caracteriza por la presencia de coníferas, pendientes, vistas abiertas y una atmósfera de bosque. La intervención parte de reconocer estas condiciones para ordenar el crecimiento del conjunto sin perder la relación directa con el territorio.
El masterplan se estructura mediante senderos, caminos existentes y nodos de uso común que aparecen de forma dispersa en el paisaje. Cuenta con un núcleo productivo y social, con hortalizas, estanque, invernadero-restaurante, graneros y espacios de reunión. A esto se suman áreas recreativas, deportivas, de contemplación y bienestar, como cabañas, talleres, espacios de meditación y recorridos naturales. La arquitectura se plantea como una serie de piezas ligeras y contenidas, capaces de acompañar el paisaje sin imponerse sobre él.
Arquitectura: Bernardo Quinzaños
Colaboradores: Santiago Vélez, Begoña Manzano, Andrés Suárez, Juan Oltra, Carlos Molina, Pablo Ruiz